El aire en la estación espacial Retribution se sentía pesado, no por la falta de oxígeno, sino por la obsesión. Para Elian, un piloto de la División SCAR, las armas convencionales ya no eran suficientes. Había escuchado rumores en los canales encriptados de la red sobre una herramienta externa, un script llamado , capaz de vulnerar la base de datos del Intendente.
Pero el poder tenía un precio. No era solo el riesgo de ser detectado por los sistemas de seguridad de la Federación. Elian empezó a notar "glitches" en su propia interfaz de combate. Las voces de sus compañeros se distorsionaban y, en el campo de batalla, veía sombras de jugadores que no estaban allí. El Protocolo de Castigo
El mito de Dex no era una herramienta de ayuda, sino un señuelo. La "herramienta" era en realidad un virus de vigilancia que marcaba a los usuarios codiciosos. En medio de una operación en Europa, la interfaz de Elian se puso roja. Un mensaje apareció en su casco: “Acceso no autorizado detectado. Iniciando purga de cuenta.”